Hace muchos muchos siglos, Dominaria
estaba habitada por bárbaros, elfos, enanos, viashinos,
goblins... y Thran. Seres humanos "civilizados",
el imperio Thran incluía ocho ciudades estado del
estilo de la antigua Grecia. Ahora agreguen a todo eso
un poco de magia. No, nada de colores o relámpagos.
Piensen en sillas voladoras, edificios construídos
en el aire y máquinas de todo tipo, todo activado
por "piedras de poder". En la ciudad de Halcyon
sobresalen las personalidades de Glacian, a cargo de la
producción de piedras de poder y principal creador
de muchos artefactos, y Rebbec, su esposa, arquitecta
de Halcyon. Como toda sociedad "perfecta", hay
quienes no pueden adaptarse, y terminan relegados en sucios
y profundos pozos (como el rebelde Gix), o expulsados
por herejes (como el eugenicista Yawgmoth).
La aparición de una misteriosa enfermedad,
aparentemente causada por las piedras de poder, abre las puertas
de Halcyon al regreso de Yawgmoth y su medicina "bárbara",
dedicada a diseccionar cuerpos y reconstruirlos. Hábilmente,
Yawgmoth manipula a los gobernantes de la ciudad y al pueblo
completo a través del miedo hasta hacerse con el control
del imperio completo e iniciar una guerra entre sus nuevas
máquinas y creaciones y algunas ciudades rebeldes aliadas
con los pueblos bárbaros.
Dyfed, una caminante de planos, abre inocentemente
la puerta a Phyrexia, un nuevo mundo donde Yawgmoth puede
jugar a ser dios. Más conciente del monstruo al cual
ha dado poder, Dyfed lleva a un grupo de refugiados a un plano
extraño, y los abandona en una llamativa montaña
invertida. Sólo el empecinamiento de Glacian y un gambito
de último momento permitirán cerrar la puerta
entre Phyrexia y Dominaria y encerrar de aquel lado a Yawgmoth,
Gix y sus maquinaciones. Por unos cuantos siglos.
COPYRIGHT NOTICE
The materials available
through this website are
the property of Wizards
of the Coast, Inc. or its
subsidiaries (collectively
"Wizards") or of its
licensors, licensees, or
affiliated companies.
These materials are
protected by copyright,
trademark, and other
intellectual property laws.
This page is not
endorsed by Wizard
of the Coast, Inc